lunes, 21 de noviembre de 2016

MI ESBOZO DE INTERVENCIÓN

El caso número 24, es el caso de una víctima de tipo activo de 11 años, cursando actualmente sexto curso de educación primaria. Está en un grupo compuesto por 28 alumnos, bastante cohesionado y tranquilo, con buen ambiente de estudio y trabajo. Por supuesto que hay algunos conflictos entre compañeros, pero la mayoría del grupo tiene amigos dentro de clase y está agusto.

Hay varios alumnos que en el sociograma de aula, destacan por ser amables, respetuosos con todos y por estar siempre dispuestos a ayudar a los demás. Estos son los alumnos número 1, 9, 12 y 4. Ellos serán los elegidos para pedirles colaboración  con la compañera 24, que destaca por su aislamiento, rechazo y los malos comentarios que recibe por parte de la mayoría de sus otros compañeros. Ejercerán de alumnos-ayuda si aceptan colaborar con el profesor para frenar este caso de acoso escolar.

La alumna nº 24, es nuestra víctima de acoso y en ella centraremos nuestra intervención.

Datos que extraemos del heteroinforme:

-       20 de 28 alumnos declaran que la alumna nº24 sufre acoso escolar.

-       El 74% de su grupo-clase no la quiere como compañera de pupitre.

-       Maltrato: La media de lo que opinan 20 testigos dice que la víctima es aislada y rechazada por sus compañeros, y que la hablan mal, pero que nunca es molestada por internet o por el móvil, aunque algunas veces si es víctima de maltrato físico o verbal.
La víctima declara ser víctima de maltrato físico y verbal, además de ser molestada por Internet y por el móvil muchas veces.

-       Sus compañeros son conscientes de la situación de su compañero nº 24, entienden que la mayoría de las veces solo intenta llamar la atención, y por eso discute con sus compañeros, y nunca está tranquilo en clase. Aunque no declaran que sea diferente en nada, ni que sea tímido, lo que indica que le ven como uno más.
La alumna número 24 solo considera no tener ningún amigo y llevar está situación muy mal. Lo que la convierte en víctima activa.


PROPUESTA DE INTERVENCIÓN

Después de ser detectado el caso de acoso escolar a la alumna número 24, y de haberle realizado la entrevista personal, se informará a todo el personal del centro implicado que esté a cargo de esos niños en todo momento durante la jornada escolar: Equipo directivo- departamento de orientación -profesores – cuidadores de patio o comedor… Todo el mundo debe estar informado para frenar las posibles situaciones de las que pueden ser testigos si están pendientes y tomar las medidas pertinentes.

Es importante dar al alumno toda la confianza y cariño que en ese momento necesita, que tenga la confianza de hablar y expresar sus preocupaciones, y dejarse ayudar.

Nos entrevistaremos con los padres de la alumna, con el fin de tomar las mejores pautas de actuación comunes, para enfrentarnos a esta situación tan delicada que la niña está viviendo. Debemos ayudarla y es más fácil cuando todos los agentes educadores van por el mismo camino. Les daremos tranquilidad al respecto, y les contaremos todas las medidas que vamos a llevar a cabo en clase para mejorar el clima de aula, para que se integre más con sus compañeros, para que se deje ayudar y ella también ponga todo de su parte.

Las pautas de actuación serán consensuadas con el equipo directivo y el departamento de orientación, e incluirán todos los momentos de la jornada escolar: horas lectivas, recreos, comedor… Y los ámbitos de intervención serán:

CON EL GRUPO CLASE:
Con los resultados del sociograma en la mano, realizaremos actividades de clima de aula, basadas en el aprendizaje cooperativo, para crear un mejor ambiente de aula, darles la oportunidad de interaccionar entre iguales, y ver la importancia de que nadie se quede fuera, solo o excluido.

En los horarios de tutoría, y en la asignatura de dramatización, seguiremos nuestro programa de Educación Emocional, encaminada a cubrir las emociones, la expresión de los mismos y como enfrentarnos a ellos. Es importante conocerlas para poder controlarlas.

Además, continuaremos con el uso del Buzón de deseos, sugerencias y preocupaciones, donde los alumnos podrán expresarse de forma anónima o denunciar situaciones que les puede dar miedo denunciar.

El conjunto de todos estos elementos, tiene como objetivo la mejora de la convivencia escolar en el grupo clase, y contribuir al crecimiento de sentimiento de pertenencia al mismo.

CON LOS ACOSADORES:
Se hablará con ellos para informarles de la gravedad de la situación, y hacerles entender el porque es así. Se tomarán las medidas pertinentes según el régimen interno del centro, pasando de ser advertidos, a ser sancionados si la situación se repite, y no responden a los primeros avisos.

Dependiendo de la gravedad de los hechos se tomarán medidas inmediatas, y se hablará con las familias de todos los implicados, para que puedan hablar con ellos, ayudarles a reconocer sus errores y poner las medidas para que esas conductas no vuelvan a repetirse.

CON LA VÍCTIMA:
Será arropada en clase por los dos alumnos-ayuda elegidos tras la realización del sociograma de aula. Se elegirá un alumno PROSOCIAL, y un amigo o compañero afín del alumno número 24.
Estos compañeros podrían ser el alumno nº 12 o el alumno nº 19. Así estableceremos la ayuda entre iguales, como la principal medida para parar el caso de acoso. Se hablará con estos alumnos-ayuda para entrevistarles y comentarles lo que se espera de ellos.

Se acercará dentro del aula al alumno nº24 a sus compañeros más prosociales o afines, y se le alejará de los acosadores o sus leales seguidores.

Con ella, en concreto, trabajaremos técnicas de control de la impulsividad, y hablaremos con ella para ver que cosas podríamos cambiar, que facilitarían el acercamiento a los compañeros de clase.

SEGUIMIENTO DEL CASO

Los profesores de primaria disponemos de una posición privilegiada para realizar el seguimiento de un posible caso de acoso escolar. Pasamos muchas horas con nuestros alumnos, y los vemos muy de cerca en situaciones de patio, clases, salidas… Requiere una actitud de escucha, observación a los pequeños detalles y a las relaciones que se establecen dentro del grupo clase.

Requiere de un clima de confianza entre alumnos y profesor-tutor, donde todos puedan sentirse libres y agusto para aprender y crecer, y a donde puedan venir sin miedo. Pero es verdad, que la gravedad del caso requiere de un registro más sistemático que aseguren que esas conductas no se vuelven a repetir, o se quedan en conflictos aislados.

Se realizarán entrevistas semanales a la víctima, ayudantes y acosadores, haciendo un seguimiento de todos ellos. Saber como va el día a día, los pequeños conflictos que hayan podido surgir, como está el clima de aula... de una forma distendida y dialogada. 

Se espera que las conductas de maltrato físico o verbal se reduzcan progresivamente hasta su extinción. Si esto no sucede así, deberemos tomar otras medidas. Se llevará a los alumnos a la comisión de convivencia del centro, donde se tomarían las medidas pertinentes y donde con el seguimiento adecuado, se les valoraría de forma periódica. Si aun así, la situación de acoso persistiera, será comunicado a la Fiscalía de menores.



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